13.1.14

opmeiT

Quien haya leído "La Vuelta al Mundo en Ochenta Días", de Julio Verne, sabrá que viajamos continuamente hacia el este hasta dar una vuelta completa al mundo, cuando regresemos al punto de partida habremos "ganado" un día; es decir, el calendario marcará un día menos que aquél que subjetivamente creamos estar viviendo. Es por eso que en la novela, Phileas Fogg llega a Londres un día antes de la fecha que él creía como correcta.

Una consecuencia evidente de esto es que si damos la vuelta al mundo viajando hacia el este en un avión supersónico de modo tal que todo el trayecto dure solamente unas pocas horas, habremos de regresar al punto de partida un día antes de la salida. Es decir, habremos viajado hacia el pasado.

La lógica de este argumento es irrefutable.